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miércoles, 28 de mayo de 2008

Papillon

Tantas veces he intentado llenar los espacios vacíos cerrados de mi corazón Sin resultado alguno, solo unas cuantas falsas ilusiones desesperadas.
Y cuando menos te esperaba llegaste a mí, restauradora de sueños remendaste mi universo de fantasía, con tus besos diste vida a mi prosa disonante, casi muerta, vagabunda y olvidada para rendirle culto al sentimiento que gracias a ti descubrí

Desechos del reloj

He desechado una vez más el tiempo, suelo sentirme como la luna dando vueltas alrededor de la tierra o mejor como la tierra dando vueltas alrededor del sol, esperando solo una ocasión mientras mil mundos giran más cerca de ti.
He rechazado una vez más el tiempo, a veces tardas en percibir lo q siento por que mi corazón ya no responde como antes, debes entender que lo han estropeado muchas veces.
He desterrado una vez más el tiempo, solía volar en las profundidades del mar suena raro pero antes podía volar en cualquier lado sobre todo en sus cuerpos.
He abstraído por última vez el tiempo, porque hoy contigo recupero poco a poco los desechos del reloj y mi tiempo se detiene en tu inexperiencia para ser el dueño de tu agitación.

Un dia en la vida del amor

Ayer mi boca desenfrenada a causa de una caricia excitada escribió en tu cuerpo Presagios que provenían del mar de los buenos tiempos.
Mis manos alucinadas ignoraban a Broadway que emergía de una gaveta vacía mientras dibujaban en tu espalda el contorno de unas alas.
el tiempo escucho el disparo de alguna competencia y corrió velos hasta llegar a las 2, yo que no me daba cuenta de lo que pasaba al mirar el reloj me despedía por hoy de ti papillon.

El folklore de mi ciudad

Cuando mi mente deambulaba Por las intrincadas calles de la distracción Y mi cuerpo yacía sobre los suaves asientos de un taxi mis ojos rojos percibieron el verdadero folklore de mi ciudad alcantarillas rebosadas de mierda Custodiadas por antiguos hombres de ciudad que en algún momento decidieron quedarse a vivir en la demencia del carnaval convirtiéndose en invisibles custodios de la capital.
Capital de sol, de río y de mar de invisibles personajes que dejaron de actuar

Te veo

Te veo, beso, rezo y creo. Aun no dejas de hechizarme, hipnotizarme, embriagarme en fin he pasado 21 ciclos mirando por mi ventana algunas quimeras se han ido muriendo al cruzar el sendero, acostado frente al infinito entiendo que desde que vi a través de tu mirada el mundo onírico donde me escondía en las noches se transformo en el espacio donde danzo contigo y me pierdo en el tiempo